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¿Os habéis quedado alguna vez sin palabras ni argumentos para explicar algo? A mi no me suele pasar, como buena maruja, despotrico y opino a menudo y sobre cualquier tema, pero con El Ministerio del tiempo no soy capaz de encontrar la manera de expresar porque narices esta serie me ha gustado tanto tantísimo. El caso es que, no es que me haya gustado, me ha flipado.

El Ministerio del Tiempo. TVE

El Ministerio del Tiempo. TVE

Como ya os habréis dado cuenta casi todas las series españolas las empiezo a ver con reticencia, ¡manías que tiene una! Y ésta en concreto con bastantes, porque no le basta con arrastrar consigo el hecho de ser producto nacional y emitirse en el más casposo de los canales (Tve), no. Además, la trama ¡ba de viajes en el tiempo! Y todos sabemos lo difícil que es manejar este espinoso tema en televisión/cine. Si te pones a buscar pegas siempre hay algún viaje o salto o algún detalle que no cuadra y suele pesar a la hora de darle cierta credibilidad al hecho, ya de por sí inverosímil, de viajar en el tiempo.

No se si son los actores, la ambientación, la fotografía, los decorados, el vestuario o simplemente que por fin alguien con un buen guión lo ha sabido llevar a buen puerto en vez de destrozarlo. Pero el caso es que el resultado es muy bueno. No es una serie de humor pero hay chistes. No es una serie romántica, pero hay amor. No es una serie de ciencia ficción, pero hay viajes en el tiempo. El Ministerio del tiempo es una serie de aventuras. Yo creo que me gusta por eso. Por supuesto las tramas personales de los protagonistas se mantiene a lo largo de toda la temporada, pero lo divertido son las tramas episódicas, las misiones que tienen que cumplir los personajes sacados de épocas tan distintas como los s.XVI, el XIX y el XXI. Cada capítulo es una gymkana, una partida que tienen que jugar y salir airosos (o no) para que no cambie la historia de España. El argumento visto así es simple de narices, pero si a esto le añades que en estos lances se cruzan con personajes históricos tan conocidos como Dalí, Lorca, la reina Isabel, o el mismísimo Hitler y aún así todo parece creíble, consigues una serie redonda.

El Ministerio del Tiempo. TVE

El Ministerio del Tiempo. TVE

¡Pues eso! El Ministerio del Tiempo entretiene que da gusto, y si los argumentos que os he intentado dar no os convencen al cien por cien. Un consejo; dadle una oportunidad y luego me contáis. Pero no me vengáis con ese argumento de ‘me gusta pero no se explicar por qué’, que esa es mi excusa.

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